Tengo miedo...

La joven se interna en un bosque enigmático, a veces la luna besa su piel, el sol hace tiempo que relego esos parajes a la princesa de la noche, demasiado misteriosos para su dorada claridad; otras veces la joven se interna en las sombras de los árboles asustada pero empujada por la curiosidad. Poco a poco va descubriendo los extensos parajes de la soledad, adorada y odiada al mismo tiempo, suave e hiriente, calmada o perturbadora, pero siempre presente, ¿Quién no se ha internado alguna vez en su bosque? Para algunos el más delicioso de los paseos y para otros un inhóspito camino a recorrer.
La muchacha se detiene, el aliento se le corta, ella está delante, dueña y señora de los parajes, La Soledad:
- Bienvenida a mis dominios querida ¿A qué se debe tu visita? Hace tiempo que no acudes a mí...
-Tengo miedo, un miedo que se encierra en mí, un miedo que se extiende suavemente, a veces imperceptible, pero que a veces se despierta de su letargo y me ahoga el corazón.....- una lagrima se desliza pura y calida por su mejilla fría como el hielo- No quiero perderlas son mis únicas compañeras, tú lo sabes mejor que nadie, ellas no me traicionan, juegan conmigo, no miente, siempre sinceras y gratificantes, como el mejor de los amantes.... mis queridas letras que me ayudan a crear lo inimaginable...
-Calla niña no llores, siempre acudís a mi entre lamentos....yo te ayudare....¿Pero por qué iban a huir de ti?
-No lo sé, pero tengo miedo a que se deslicen entre mis dedos como el agua y no vuelvan...a que me quede sin palabras para llegar al alma, a quedarme sin su calida compañía....no digo que tus parajes no me gusten...pero a veces necesito compañía....
-Te entiendo, hasta yo necesito vuestra compañía, porque sin gente solitaria,¿ Qué sería de mí? No existiría...
-Sin ellas yo no soy yo, ni mi mundo tiene sentido....
-¿Pero no será que la preocupación nubla tus sentidos?
Unos leves susurros irrumpen el silencio mortecino del resto del bosque.
-¿No oyes nada querida?
-Sí- respondió la joven, mil luceros se reflejaban en sus ojos- Son ellas me buscan, me extrañan, me quieren...
La Soledad ríe, su rostro se ilumina:
-Ves pequeña, te buscan, no te han abandonado, vuelve junto a ellas...
-Pero ¿Y si un día lo hacen?
-Entonces volverás junto a mí….
La muchacha se detiene, el aliento se le corta, ella está delante, dueña y señora de los parajes, La Soledad:
- Bienvenida a mis dominios querida ¿A qué se debe tu visita? Hace tiempo que no acudes a mí...
-Tengo miedo, un miedo que se encierra en mí, un miedo que se extiende suavemente, a veces imperceptible, pero que a veces se despierta de su letargo y me ahoga el corazón.....- una lagrima se desliza pura y calida por su mejilla fría como el hielo- No quiero perderlas son mis únicas compañeras, tú lo sabes mejor que nadie, ellas no me traicionan, juegan conmigo, no miente, siempre sinceras y gratificantes, como el mejor de los amantes.... mis queridas letras que me ayudan a crear lo inimaginable...
-Calla niña no llores, siempre acudís a mi entre lamentos....yo te ayudare....¿Pero por qué iban a huir de ti?
-No lo sé, pero tengo miedo a que se deslicen entre mis dedos como el agua y no vuelvan...a que me quede sin palabras para llegar al alma, a quedarme sin su calida compañía....no digo que tus parajes no me gusten...pero a veces necesito compañía....
-Te entiendo, hasta yo necesito vuestra compañía, porque sin gente solitaria,¿ Qué sería de mí? No existiría...
-Sin ellas yo no soy yo, ni mi mundo tiene sentido....
-¿Pero no será que la preocupación nubla tus sentidos?
Unos leves susurros irrumpen el silencio mortecino del resto del bosque.
-¿No oyes nada querida?
-Sí- respondió la joven, mil luceros se reflejaban en sus ojos- Son ellas me buscan, me extrañan, me quieren...
La Soledad ríe, su rostro se ilumina:
-Ves pequeña, te buscan, no te han abandonado, vuelve junto a ellas...
-Pero ¿Y si un día lo hacen?
-Entonces volverás junto a mí….








